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Diciembre 18, 2020. Por Ocupar La Política

¡Ciudadanas al poder! Cómo se organiza el Estado

La forma en que se organiza un Estado tiene directa relación con la distribución del poder de las y los ciudadanos. Chile se define como una república, con una democracia representativa, un Estado unitario, un sistema de gobierno presidencialista y poderes estatales con independencia y contrapesos entre sí.

¿Cuánto poder nos corresponde a las ciudadanas y ciudadanos en este diseño institucional?

En este curso conoceremos cuál es el modelo de Estado y el tipo de democracia que está en la Constitución chilena, qué alternativas existen para ensanchar la democracia… pero antes, explicaremos qué significa que un diseño institucional distribuya poder en una sociedad. ¡Vamos!

Esta guía forma parte de la cartilla:

“Regímenes Políticos y Participación», de Corporación Humanas.

La Constitución es un pacto político…

… un acuerdo sobre cómo se organiza nuestra vida en común y cómo se ejerce el poder para dar mayor bienestar a los habitantes de un país.

Esto se basa en la idea de que la soberanía reside en el pueblo, es decir, que el pueblo es el que posee el poder político y que, en una democracia, éste delega ese poder en las instituciones. 

Así, todas las Constituciones democráticas contienen el diseño de cómo se organiza el Estado (con sus respectivos poderes), cuál es el régimen político y de qué manera la ciudadanía se relaciona e interactúa con las instituciones a través de la participación.

Puedes consultar la definición de Constitución Política en el curso:

Glosario Constitucional: A – C

Conceptos y definiciones básicas relacionados con los contenidos de la Constitución y el proceso constituyente. Aquí, de la A a la C.

¡A diseñar el Estado!

Para diseñar nuestro Estado, con sus instituciones, debemos entender tres conceptos fundamentales:

¿Qué es el Estado?

Es la institución más relevante dentro de una Constitución: 

El Estado es aquella institución que, circunscrita a un territorio determinado, produce las normas bajo las cuales se rigen sus habitantes, siendo la depositaria única del uso legítimo de la violencia.
 

En el Glosario Constitucional puedes consultar la definición de Estado.

El Estado tiene tres elementos principales: territorio, población y poder. 

  • Territorio: extensión geográfica en la cual se despliega la autoridad del Estado y sobre la cual se ejerce el poder.
  • Población: conjunto de personas que residen en el territorio determinado, en el que son sometidos al poder del Estado.
  • Poder: componente central del Estado. El Estado monopoliza el poder.

La población, es decir, todas nosotras y nosotros, delegamos en las instituciones y autoridades del Estado las atribuciones para que éste cumpla con su finalidad y, al mismo tiempo, tenemos la obligación de cumplir las reglas de la vida en comunidad. Esto se llama principio de sujeción a la ley.

El Estado, por su parte, genera las reglas de convivencia que permiten el desarrollo armónico de las vidas de las personas y el progreso colectivo. Permite así el genuino ejercicio de la libertad. 

El Estado debe actuar en defensa de la dignidad humana y de los derechos humanos de todas y todos los que habitan en su territorio.

Los poderes del Estado

Los Estados democráticos se constituyen en torno a tres poderes, que se equilibran entre sí:

  • Poder legislativo: el que debate y adopta las leyes.
  • Poder judicial: el que hace cumplir las leyes.
  • Poder ejecutivo: realiza y administra los servicios públicos.

Las leyes rigen tanto para las instituciones públicas y sus autoridades, como para las personas naturales o jurídicas que no forman el Estado. Esto significa que actuamos bajo el imperio de la ley, para que los derechos de todos y de todas sean protegidos.

La sala de máquinas

Cuando abordamos el desafío de una nueva Constitución lo primero que pensamos es: ¿qué derechos debieran estar en ella? Pero la forma en que se organiza el Estado es tan importante como los derechos: de la institucionalidad depende cuán concentrado está el poder, cuánto autoritarismo y cuánta democracia se ejerce… y, por lo tanto, ¡cuánto podemos avanzar en concretar nuestros derechos!

Este concepto de “sala de máquinas” fue acuñado por el constitucionalista Roberto Gargarella en su libro “La sala de máquinas de la Constitución” (Argentina, 2013).

La organización del Estado nos dará las herramientas y los espacios para lograr que el Estado cumpla con promover y proteger nuestros derechos.

¿Nosotras somos la sociedad?

La sociedad somos todas las personas que, en un lugar y contexto determinado, nos reconocemos como integrantes de una colectividad, con un sentido de pertenencia común.

El Estado es la sociedad políticamente organizada.

Estado y sociedad son dos conceptos que dialogan estrechamente: el primero, desde lo normativo o institucional; el segundo, desde lo histórico.

En la Constitución está escrito cuál es el tipo de Estado que rige a una nación y de ahí se desprende cuál es el modelo de sociedad que promueve el texto constitucional.

La Constitución chilena contempla un Estado que garantiza que el acceso a prestaciones de derechos sociales, como la educación, se satisfagan preferentemente por medio del mercado. Es decir, concibe una sociedad donde la libertad económica prevalece por sobre los derechos de las personas y donde el Estado cumple un papel débil en la promoción y garantía de derechos universales, ya que se le permite actuar sólo a falta de iniciativa privada.

Democracia

Sin democracia el Estado pierde su legitimidad. Cualquier Constitución debe establecer los mecanismos para que la ciudadanía participe y así el Estado mantenga su vínculo con el pueblo soberano, que es el que delegó el poder político en el Estado. Por lo tanto…

El poder estatal que se ejerce debe ser atribuible a la voluntad del pueblo; eso es el principio de soberanía popular.

En la Constitución chilena, como en la mayor parte de las cartas fundamentales, el mecanismo elegido para aquello es la democracia. La democracia en Chile se caracteriza como representativa, teniendo una intensidad más bien baja en las últimas décadas en Chile.

Un sistema democrático determina tres situaciones:

  1. Cómo se producen sus normas para que tengan vigencia en el territorio del Estado.
  2. Cómo se eligen las autoridades estatales.
  3. Cómo debe ejercerse el poder público que ostentan estas autoridades.

Si revisamos la forma que toma la democracia en la Constitución chilena, nos damos cuenta de que:

La Constitución de 1980 no fue construida ni aprobada democráticamente, a pesar de haber creado un poder para la discusión y aprobación de las leyes (el Congreso Nacional).

El poder legislativo cuenta con competencias limitadas para la acción legislativa, lo que no siempre permite que los intereses ciudadanos sean debidamente representados en el Congreso, contribuyendo así a la crisis de legitimidad de las instituciones, a lo que se suma el vicio de origen de la Constitución (su construcción y aprobación antidemocrática). 

El poder político genera un pacto social expresado en un texto constitucional, en las instituciones que este contempla, y que se diseña de acuerdo a una determinada concepción del Estado y de la sociedad, la que se ve reforzada por medio de la participación política de las personas, que en última instancia son quienes detentan la soberanía.

Una Constitución determina:

  • Una forma de Estado, que estructura y distribuye el poder público.
  • Una forma de gobierno, que se relaciona con el ordenamiento político.
  • Las formas en que la ciudadanía participa de los asuntos públicos, de las decisiones de la república.

Lecturas para profundizar

Departamento de Servicios Legislativos y Documentales. Programa de Formación Cívica (2015). Guía de formación cívica. Biblioteca Congreso Nacional.

García, G. y Contreras, P. (2014). Diccionario constitucional chileno. Cuadernos del Tribunal Constitucional (55), 5-930. Santiago de Chile. 

Ghigliotto, G. y Olguín, C. (Eds.) (2019). Glosario constituyente abreviado: Guía básica de conceptos y preguntas sobre el cambio constitucional

Heller, H. (1955). Teoría del Estado. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económico.

Verdugo, M., y García, A. M. (2011). El poder como fenómeno social. En Manual de Derecho Político. Las fuerzas políticas y los regímenes políticos, tomo II (pp. 77-106). Santiago, Chile: Editorial Jurídica de Chile.

Esta guía forma parte de la cartilla:

“Regímenes Políticos y Participación», de Corporación Humanas.

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