La Excuela Ocupar la Política

Abril 28, 2021. Por Ocupar La Política

Consejos para la veda o silencio electoral

Tarde o temprano, en toda campaña llega el momento de la veda o silencio electoral. ¿Qué es esto? Es el cese formal de todas las actividades vinculadas a la campaña política

¿Significa esto que debes desaparecer del mapa? ¡No completamente! Pero necesitas tener las reglas claras porque no respetar la veda o silencio electoral puede tener consecuencias jurídicas y políticas perjudiciales.Por lo tanto, de esto se desprenden algunos de consejos:

 Revisa la regulación vigente en tu país

Es muy importante que indagues (o encomiendes a un asesor/a que lo haga) sobre la legislación que regula el proceso electoral vigente en tu país. 

Por ejemplo, en mi distrito la ley que regula este proceso es la Ley Electoral, que se encarga de regular toda la actividad electoral, incluida las actividades de campaña. En mi caso (según la Ley de la Provincia de Santa Fe nro. 12.080), la veda se inicia 48 horas antes del acto electoral, es decir, de las elecciones. En ese período queda prohibida toda actividad proselitista, en definitiva, es el cierre formal de la campaña. 

En general, la prohibición de la veda afectará a la publicidad en medios de comunicación tradicionales (prensa, radio y televisión), así como la participación en actos públicos de gobierno, o de militancia y voluntariado. Tampoco está permitido y debe cesar, en consecuencia, toda fijación de carteles y reparto de folletería en la vía pública. Por ese motivo es importante que tanto vos como tu equipo de asesores y voluntarias/os sepan claramente qué cosas se pueden hacer y qué cosas no se pueden hacer.     

?? Para Chile, puedes revisar la legislación electoral vigente aquí:

Reglas para campañas electorales en Chile

Reglas del juego para una campaña ejemplar: contexto, reglas básicas, plazos, actividades permitidas, sanciones y el rol del Servicio Electoral.

?? Para México, puedes revisar el artículo 251 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales:

Acceder a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales de México

No te escondas debajo de una piedra     

Una parte para nada desdeñable del electorado define su voto horas antes de ir a votar, por lo tanto es esencial mantener acciones que te permitan mantener el vínculo con la gente en este momento, sin violar las normas que regulan la veda. 

En democracia tenemos derechos individuales como ciudadanas, que no pueden ser violentados por la normativa que regula la actividad electoral. En tal caso, cualquier ciudadana o ciudadano puede salir a caminar por la calle y hablar con sus vecinos/as y con la gente en general, siempre en la medida de que no viole la veda. 

Por ejemplo, si sales a correr con una remera o camiseta que dice “vótame” o que tenga alguna referencia a la simbología de tu espacio político, estarás violando la veda. No busques vericuetos ni resquicios legales para sacar ventaja, simplemente haz actividades que harías si no estuvieses en campaña, que te permitan transitar el espacio público. 

Lo mismo corre para los posteos en redes sociales, compartir “contenido blando” puede generar empatía con el electorado. Por ejemplo, puedes postear sobre reuniones con amigos o familia; o actividades individuales como leer, entrenar, salir a pasear… cosas que, se supone, no pudiste hacer durante los días frenéticos de campaña.      

Rodéate de amor

Es humanamente necesario descansar y buscar el contacto con la familia, pareja o sostén humano que pueda contenerte durante esos días previos. Un “cable a tierra”, como se conoce habitualmente, para estar psicológicamente preparada para lo que vendrá el día de la elección, que suele ser largo, estresante  y extenuante. Esto también forma parte de la cualidad humana de la candidata y, por lo tanto, también es parte importante de la campaña.     

Prepárate para posibles ataques finales

En este último punto quiero dejarles una advertencia: en los días previos a la elección la virulencia de algunos adversarios a veces no tiene límites. La violencia verbal y de género en redes es muy común cuando se trata de candidatas mujeres y nuevas, y hasta a veces viene de parte de las mismas mujeres de la política. 

Para empezar, puede ser que muchos no decidan respetar la veda y busquen mecanismos variados para eludir la normativa, por ejemplo, pautar con dinero en redes sociales está prohibido pero muchos lo siguen haciendo durante el período de veda. Por otro lado, es común que se armen “operaciones” de difamación buscando vilipendiar la imagen de las y los candidatos. Por eso es importante estar preparadas para no perder el eje

En Santa Fe, por ejemplo, durante la campaña a gobernador de 2019, uno de los candidatos a gobernador, durante una recorrida, fue solicitado para sacarse una foto con un grupo de mujeres que decían apoyarlo. Horas más tarde, la foto fue subida, compartida y difundida a todos los medios por una de las mujeres que estaba en la foto, que era a su vez la esposa de un conocido narcotraficante. Esta maniobra espuria fue utilizada con virulencia para esmerilar la imagen del candidato durante toda la campaña y para acusarlo, sin mayor prueba, de tener vínculos con el narcotráfico.

Por lo general, los ciudadanos no esperan -ni quieren- escuchar discursos o palabras violentas y furibundas de sus candidatas. Hay que evitar responder con agravios, pero sí hacerlo con claridad y contundencia, tendiendo puentes para el consenso. Evitar entrar en el “barro” (como decimos en Argentina para referirnos a una disputa sucia) es toda una estrategia, pero es la que más rinde. 

Durante la campaña seguramente tendremos la posibilidad de participar en debates con los demás candidatos; en ellos siempre habrá polémica, lo que en sí no es negativo.  Muchas veces un cruce polémico con otro candidato o candidata nos puede visibilizar en los principales medios de comunicación, pero hay que intentar que siempre sean con respeto y altura. 

En mi caso, en muchos de esos debates se me descalificó por mi falta de experiencia en las cuestiones políticas y partidarias, a lo que yo siempre respondí que eso era más bien una virtud: venir de fuera de la política hace que muchas veces seamos rupturistas e incorporemos visiones y perspectivas enriquecedoras, que muchas veces faltan en aquellos que hace mucho tiempo ocupan cargos públicos. En resumen, nunca hay que perder la calma porque, como se menciona siempre en la jerga, “el que se enoja, pierde”.

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