La Excuela Ocupar la Política

Marzo 26, 2021. Por Ocupar La Política

Diferénciate y recuerda el rol de las emociones

¿Qué te distingue de otras candidaturas?

En esta etapa debes dejarlo más claro que nunca: es fundamental que posiciones tus atributos y propuestas en la agenda. 

Enfatiza aquello que te distancia de tus competidores y que te potencia como alternativa. La diferenciación puede basarse tanto en la oposición directa, acentuando dicotomías; como en la integración/trascendencia, enfatizando la mayor “riqueza” de tus atributos y propuestas. La oposición implica confrontación; la integración/trascendencia implica superación. 

Ejemplos de diferenciación

Estrategia Acciones
Oposición – Si tu adversario lleva años en el cargo o en posiciones afines y esta es tu primera postulación: enfatizar la dicotomía viejo/nuevo, conservación/transformación.
– Si tu adversario defiende la mercantilización o privatización de servicios públicos y bienes comunes: enfatizar la dicotomía público/privado; servicios/derechos, privilegios/acceso.
Integración/trascendencia – Si tu adversario se opone al reconocimiento de derechos de las mujeres: enfatizar que tu sí escuchas las históricas demandas de la mayoría y que estás en sintonía con las electoras.
– Si tu adversario defiende el modelo neoliberal a ultranza: enfatizar que la crisis en curso requiere un cambio de paradigma, basado en el buen vivir, la justicia social, el cuidado ambiental, etc.
– Si tu adversario opone el cuidado ambiental a la creación de empleo, para defender industrias extractivas: enfatizar que ese modelo destruye el planeta y beneficia a unos pocos, por lo que es preciso transitar a otras formas de generar y distribuir la riqueza. 

 

Tip: Resulta muy útil dar ejemplos de situaciones críticas que conozcas, donde se evidencie que conoces del tema, que es indispensable apoyar los cambios que tu campaña ofrece y que tienes los atributos para lograrlo.
 

Recíprocamente, en la recta final tu candidatura recibirá más interpelaciones o confrontaciones por parte de candidaturas y equipos que estén buscando diferenciarse y compitan por tu mismo electorado. 

Bajo la premisa de “no hay buena ni mala publicidad, todo es publicidad” podemos recibir provocaciones directas e indirectas. Es importante cuidarte y cuidar al equipo eligiendo qué disputar y con quién, evitando responder a todos (especialmente a quienes te confrontan para visibilizarse a sí mismos). 

Tips:

  • No le des tribuna a quien busca diferenciarse a costa tuya. Puede ser tentador, sobre todo si el ataque es personal o cuestiona principios muy relevantes para ti,  pero evita darle la publicidad que está buscando.  
  • No respondas las provocaciones en redes sociales. Es una pérdida de energía, más aún en la recta final, donde no hay suficiente tiempo para reponerse del desgaste. Si esto ocurre, bloquea la cuenta del/la provocador/a. Si el ataque es violento, toma una captura de pantalla, reporta la cuenta y/o haz la denuncia a la autoridad correspondiente. 
  • Si te confrontan con ideas que no son de tu experticia, ofrece una respuesta enmarcada en un ámbito o tema más grande, que lo incluya. Suele ocurrir que este tipo de preguntas están hechas para develar alguna debilidad, ¡no caigas en esa trampa! (Por ejemplo, si te preguntan por la norma de emisiones que debería regir para las ciudades saturadas de contaminantes (¡¡¡¡¡) puedes responder que ese tipo de especificidades debe estar enmarcada en una mirada estratégica que reconozca la crisis ecológica y resguarde la justicia ambiental.

Afectos y emociones en los procesos electorales

Históricamente, hemos asociado el trabajo político, sobre todo electoral, a cuestiones de cálculo, pragmatismos y fines. Sin embargo, un aspecto fundamental de las campañas tiene que ver con los afectos y las emociones que están en juego.

Es muy importante distinguir el “sello” emocional de la campaña en la recta final. Nuestra campaña como mujeres comprometidas con la democracia, la equidad y la justicia social, necesita potenciar a nuestro electorado, invitarle a resonar con nuestras propuestas, entusiasmarle e inspirarle. Que reconozcan en la candidatura la oportunidad de ser y ver reflejado aquello que anhelan. Esta es la épica en una campaña. 

Las campañas que invocan el miedo, que instalan la idea de enemigo al que atacar, generan una respuesta emocional potente pero fugaz: no nos permite construir un país, sino aspirar a la eliminación de quienes consideramos “culpables”. Ese foco reduccionista fue el sello de campañas como la de Trump y Bolsonaro. Frente a esto, podemos ofrecer una mirada del mundo amplia, crítica y esperanzadora a la vez, con foco en la participación, la escucha y la co-creación. 

Estos afectos y emociones que movilizan la campaña necesitan un correlato interno. De lo contrario, el equipo se resentirá. Si en mi programa prometo relevar las labores de cuidado, es muy importante tener prácticas de cuidado mutuo dentro de los equipos y las redes que nos apoyan. 

Aunque es normal -y muy humano- tener contradicciones y paradojas, promover la consistencia entre discurso y práctica es un desafío político muy importante, tanto durante la campaña como después de ella.

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