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Enero 25, 2021. Por Ocupar La Política

Principios básicos de la organización comunitaria

En esta primera guía del Manual de Organización Comunitaria se presentan los principios básicos de la organización comunitaria y los tipos de liderazgos que se pueden ejercer, desde una óptica que permita organizar, empoderar y conectar los esfuerzos de todas las voluntarias de la mejor manera. 

Esto con el objetivo de que todas las voluntarias que formen parte de la campaña logren salir motivadas para tomar roles de liderazgos al interior de la estructura territorial. 

Comienza aquí este sendero de aprendizaje: Manual de organización comunitaria.

Los principios básicos 

“Organizar, empoderar y conectar”: Estos son los principios básicos de nuestra campaña.

El ejército de voluntarias será nuestra principal ventaja sobre el terreno. Este ejército servirá como base de nuestra organización y, por tanto, la campaña debe estar enfocada en maximizar esta fortaleza.

Para hacerlo, debemos vivir diariamente siguiendo estos principios: los eventos y nuestras estrategias deben estar bien organizados y estructurados; cada actividad que realicemos debe de estar encaminada a empoderar a nuestras compañeras de trabajo; nuestra tarea final es lograr conectarnos con nuestro equipo y con las votantes. Tenemos que ir más allá de involucrar a las personas en las tareas: organizar, empoderar y conectar requiere un compromiso con el desarrollo del liderazgo voluntario, la capacitación y la responsabilidad.

  • Organizar significa trabajar en colectivo hacia un fin común. Significa identificar lo que nos une a nuestra comunidad y unir fuerzas. Esto implica ser meticulosas en la planeación de nuestras actividades, construir relaciones de confianza al interior de nuestra comunidad, asegurar que nuestros equipos estén cumpliendo las metas establecidas y colaborar con otros para dar mayor visibilidad a nuestra campaña.
  • Empoderar significa aumentar la fortaleza de individuos y comunidades para impulsar cambios beneficiosos en ellos. Empoderar implica crear las condiciones para que cada integrante del equipo pueda desarrollarse al máximo en la campaña. Debemos ir más allá de asignar tareas a las personas, y permitir que las voluntarias se apropien de la campaña. Como consecuencia de esta libertad, las voluntarias son responsables de cumplir los objetivos y expectativas compartidas. 
  • Conectar tiene dos significados. El primero implica unir o poner en contacto a dos o más personas para que, entre ellas, se establezca una conexión. El segundo implica participar activamente en la realidad de las otras personas. Las organizadoras deben unir a las vecinas del territorio con la campaña y las voluntarias. Al hacer esto las organizadoras también deben mostrar empatía y compromiso con los deseos y las aspiraciones de las votantes.  

¿Qué tipo de liderazgo buscamos? 

En esta campaña, buscamos voluntarias que ejerzan liderazgo. Por eso, una de tus principales tareas como organizadora vecinal es identificar y reclutar personas que puedan asumir liderazgo en sus equipos, como voluntarias y organizadoras vecinales. Pero, ¿qué tipo de liderazgo buscamos? En este capítulo veremos que hay tres tipos de liderazgo: liderazgo centralizado, liderazgo descentralizado y liderazgo comunitario. 

Liderazgo centralizado

El primer tipo de liderazgo que analizamos es el liderazgo centralizado. Como su nombre lo indica, en este tipo de liderazgo el poder de una autoridad central es fundamental. El líder es la persona a la que todos acuden en caso de que exista un problema. Los distintos equipos o personas que lo integran no poseen autonomía ni liderazgo propio. Una representación de este tipo de liderazgo centralizado lo podemos encontrar en la Figura 1. 

Figura 1¿Cómo se ve el liderazgo centralizado?

Muy probablemente nuestras oficinas o nuestras familias estén organizadas bajo este tipo de liderazgo. Hay una sola persona o una sola oficina que decide el actuar de todas las demás. La gran desventaja de este modelo es ese mismo hecho: toda la responsabilidad está en esa persona. ¡Imaginate tener que coordinar a cientos de voluntarias distintas! Esa persona tendría muchos problemas para organizarse y terminaría decepcionando a su demás compañeras. 

Liderazgo descentralizado

El segundo tipo de liderazgo que analizamos es el liderazgo descentralizado. Este modelo es el antagónico del liderazgo centralizado. Para este tipo de organización, la autoridad central no es relevante. En este modelo, todos los integrantes poseen la misma autoridad para tomar todas las decisiones. Una representación de este tipo de  liderazgo descentralizado lo podemos encontrar en la Figura 2. 

Figura 2. ¿Cómo se ve el liderazgo descentralizado?

Para algunos proyectos pequeños o sencillos, este modelo puede funcionar. Sin embargo, para proyectos más grandes o complejos, genera varias dificultades: ¿quién es responsable de la coordinación? ¿Quién es el responsable final del resultado? ¡Imagínate ahora que cientos desean tomar todas las decisiones de campaña por su cuenta! Claramente esto sería un desastre. La gran desventaja de este modelo es que la coordinación en un grupo muy grande es imposible. 

Liderazgo comunitario

El tercer tipo de liderazgo es el liderazgo comunitario. Éste es el liderazgo en el que nos basaremos para construir nuestra campaña. Como su nombre lo indica, para este liderazgo la comunidad es esencial. Para este modelo, todas asumimos una parte de la responsabilidad y todas tenemos clara la estructura que nos permite coordinar el trabajo. El liderazgo comunitario nos permite asumir la responsabilidad de empoderar a otras y potenciar así lo que podemos lograr juntas. Una representación de este tipo de  liderazgo descentralizado lo podemos encontrar en la Figura 3. 

Figura 3. ¿Cómo se ve el liderazgo comunitario?

En esta campaña esperamos que cada organizadora vecinal sea una líder y que, en última instancia, sea responsable del área que cubre. Además, esperamos que coordinen y empoderen a otras para que tomen el liderazgo. Esto requiere delegar responsabilidades y comprometer a otras para llevar a cabo dichas responsabilidades.

 

Es importante recordar que, aunque tengamos las habilidades y la estrategia para ganar la elección, aún no tenemos a las voluntarias y a las votantes que necesitamos para ganar. Las voluntarias tienen conocimiento sobre el territorio local y las relaciones, que necesitan su debido proceso para llevarse a cabo. El trabajo de una buena organizadora vecinal es contactar a los liderazgos de la comunidad que pueden reclutar y coordinar a las demás voluntarias. Las organizadoras vecinales serán la columna vertebral de la operación en campo, confiamos en ellas para delegar responsabilidades a otras personas dedicadas y confiables, y para cumplir sus compromisos. Serán las líderes en el medio, guiando los esfuerzos de las voluntarias y siendo responsable de los resultados, por lo que dependen profundamente de sus relaciones con los demás para tener éxito.

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El presente documento se basó en el libro Groundbreakers»How Obama´s 2.2 million volunteers transformed campaigning in America» de Elizabeth Mckenna y HanrieHan. Las traducciones fueron realizadas por Raúl Castellanos, Sofía Hurtado y Armando Estrada.

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Karen Fonseca

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